HYPERLOOP: ¿OBSESIÓN POR LA VELOCIDAD O ATRACCIÓN POR EL DESPILFARRO? En la vecindad de los dólmenes hay otro proyecto estrella para la vega antequerana
En las últimas semanas han menudeado “publirreportajes” sobre un llamativo proyecto que aspira a ofrecernos una movilidad supersónica. Los insertan en los informativos de algunas cadenas que no pueden presumir de imparciales y eso genera ciertas dudas razonables.
La vega de Antequera ya sufrió un macroproyecto
(el del anillo de pruebas
ferroviarias, 11 millones € impulsado por Magdalena Álvarez y Miguel Ángel
Heredia) con la oposición de ecologistas, hosteleros y agricultores de
la Vega de Antequera. Dejó sin
estrenar dos gigantescas naves que iban a conformar el Centro Integral de
Servicios Ferroviarios de Málaga. A ese proyecto varado se sumó un tramo del proyectado AVE Málaga-Sevilla,
(280 millones € invertidos para la línea que comunicaría ambas ciudades
andaluzas en 55 minutos, y con miles de hectáreas de cultivo expropiadas y sin
producir). Ambos proyectos encallados en las fértiles tierras antequeranas y en
medio de su feraz vega, coincidieron en el tiempo con el lanzamiento de
Elon Musk de su idea de construir un tren ultrasónico basado en tubos de vacío
y levitación magnética.
La inversión prevista para
completar el macroproyecto del Anillo Ferroviario en Antequera se elevaba a 400
millones €. Y no pudo ser. Desde 2013
llevan durmiendo el sueño de los justos las gigantescas naves
construidas por Adif junto a la estación de Bobadilla. Pero transcurre el
tiempo y políticos ocurrentes caen en la cuenta de que se puede aprovechar el
despilfarro que supusieron las instalaciones vacías y polvorientas en mitad de
la vega y las vías, también polvorientas del tramo ejecutado entre Antequera y
Marchena para un AVE que no culminó su objetivo.
Así también había muerto la promesa del
eje transversal de líneas AVE que conectaría con alta velocidad el territorio
de Andalucía. Solo que ese eje aún no había dejado esqueletos como los de la
Vega de Antequera. Fue la promesa -en época de burbujas económicas-, ofrecida
por presidentes entusiastas, que ni siquiera analizaron su viabilidad. O que
necesitaban ofrecer promesas electorales que ilusionaran a sus votantes.
Y hete aquí que surge, lo que puede dar
utilidad a esas infraestructuras inútiles y varadas en la fértil vega; es el Hyperloop, en el que llevaba trabajando
varios años Elon Musk de la mano de Tesla. El Hyperloop anunciaban que se convertiría en el tren
del futuro. Suspendido dentro de un gran tubo en el que evitaría el
rozamiento, se afirma que “puede llegar a desarrollar hasta 1.200 km/h”.
Y así, nos quieren subir en ese tren
sin preguntarnos y sin preguntarse algunas dudas al respecto.
Corre el año 2018 cuando es preguntado
el consejero de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía, en comisión
parlamentaria, por la implicación de la Junta en el proyecto de “Innovación” de
HYPERLOOP en Bobadilla (Antequera). Este
mostró una actitud receptiva al proyecto en desarrollo, para el transporte de
pasajeros y mercancías en tubos al vacío, a tan alta velocidad que, en
principio, se acercaría a la del sonido. En términos generales, el consejero se
manifestó en sintonía con iniciativas que, según su opinión, implican
modernidad y generación de empleo, tanto más si es en I+D+i. La pregunta,
realizada por el portavoz del grupo C´s aludía a la firma de un convenio entre ADIF y la empresa Virgin. Esta empresa decía querer aprovechar las naves sin uso en
Bobadilla del fallido anillo ferroviario,
propiedad de ADIF y la infraestructura ferroviaria de titularidad autonómica de
alta velocidad entre Antequera y Marchena sin uso definido en ese momento.
La ligereza con la que se respondió a
tal pregunta me sorprendió por la ausencia de datos que avalen tan arriesgada y
costosa aventura y la falta de ponderación sobre su necesidad real para la
ciudadanía, mas allá de la creación de un puñado de puestos de trabajo durante
su compleja construcción. Las buenas ideas no necesariamente se convierten en
buenos proyectos y los buenos proyectos no siempre responden a las necesidades
que la ciudadanía, de modo mayoritario, tenemos. Este podría ser el caso,
aunque no se lo planteara así el portavoz de C´s en la Comisión de Fomento y
Vivienda del parlamento andaluz, para quien esta buena idea parece ya, de
manera obvia la mejor apuesta para el futuro, el tren súper veloz que todos necesitamos. Lo tenía tan claro que no
se molestó en detallar las necesidades que vendrá a cubrir, el coste que
supondrá, los efectos en el territorio, con nuestra complicada orografía… Le
parecía obvio que este es un gran proyecto. Y entonces… ¿para qué detenerse en
minucias como ésta? Además, como cualquier inversión en infraestructura se
traducirá en empleo. ¿Es que hay que aclarar algo más?
De hecho, en la sección de economía de
algunos medios ya se felicitaban afirmando: “España está de suerte. Málaga albergará un centro de desarrollo del
Hyperloop, el transporte del futuro ideado por Elon Musk, fundador de Tesla, y
desarrollado por Virgin”. Mucho nombre, mucha marca, para vender no se sabe
bien qué. Aun así, genera entusiasmo en políticos profanos en la materia. Sólo
falta que ofrezcan los representativos molletes de Antequera para entretener la
travesía en un superveloz artefacto dentro de una innovadora y compleja tubería
imantada. ¡Menuda suerte! Nuestra marca entre lo mas granado de la innovación
tecnológica.
Son tales las expectativas, que ponen
en presente lo que es un hipotético futuro. Quieren hacerlo visible explicando
que se convertirá en un complejo valorado en 500 millones de dólares (unos 433
millones de euros) que generará 250 puestos de trabajo de “alta cualificación”
en cinco años, además de otros cientos de empleos indirectos.
El protocolo suscrito entre el
consejero delegado de Virgin Hyperloop, y la presidenta de Adif, asumía como
fiable el estudio de viabilidad realizado por la empresa estadounidense. Decía,
no obstante, que la inversión estaba “supeditada”
a la obtención de 126 millones de euros en convocatorias de ayudas públicas en
forma de préstamos y subvenciones de I+D+i para las instalaciones. Ya los
quisieran algunos esforzados investigadores del plan nacional, que reciben unos
200.000 € de media, si son afortunados, para tres años de proyecto. Si “pillaran” el 1% de la subvención
propuesta, se financiarían más de 100 proyectos a nivel europeo en nuestra
tierra. Pudiendo contratar a más de 200 investigadores y seguramente con
resultados tangibles para problemas que ya tenemos aquí. Por ejemplo,
investigaciones sobre la Xylella u otras plagas en nuestra agricultura, o sobre
el cambio climático y cómo adaptarnos a condiciones cada vez mas extremas, y
que, según los modelos de la propia Junta, fulminará la mayor parte de nuestra
franja de clima Mediterráneo subtropical en pocos decenios. Ese clima sobre el
que descansa el turismo de la Costa del Sol o la producción de subtropicales.
Eso también es I+D+i pero pegado a la tierra y a las necesidades y problemas
reales de las personas, que vemos cómo se nos aproxima un futuro menos
halagüeño de lo que nos gustaría.
Y, sí, yo estaba en esa comisión
atónita, ojiplática viendo al consejero y escuchando su respuesta. Sorprendida
por la facilidad con que se pueden dar por válidos y con muy poca información
disponible contrastada, proyectos de una envergadura como la propuesta, y que
seguramente se acabarán financiando con dinero de todos, sin detenerse un poco,
sin poner algunas reservas. Espero equivocarme, por el bien de todos, pero
puede que además de naves vacías en Bobadilla y las vías de AVEs abandonados,
nos encontremos pronto con unos decorativos tubos de tecnología aeroespacial en
la vega de Antequera. Y, cuando pasen muchos, muchos años, alguien lo verá tan
interesante como los dólmenes de este paraje milenario.
No voy a entrar en detalles sobre las
razones que me hacen dudar tanto, de la viabilidad de este proyecto, ya que son
aspectos técnicos, aunque de fácil comprensión, si los explican aquellos que
saben. Y en este caso hay quien lo hace muy bien. Lo podéis consultar en el
Blog del ingeniero Luis Rodríguez, como hice yo por ver cuánto tenía de
verosímil la propuesta. En https://profundidad.net/blog/timo-del-hyperloop.
Publicado en
Revista el Observador el 21 de diciembre 2020.

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